Cuál es esa manía del hombre de estar mintiendo siempre? Es que es una obsesión, uno no puede durar 5 minutos sin mentir. Por ejemplo ahora mismo mi jefe me pregunto: -Cómo vas con la campaña de mañana? Y sin pensar siquiera en mentir acabo de responder:-Súper Bien! Y cual, si estoy acá escribiendo esto y tengo el trabajo frenado. Y como que nacemos con eso, cuando niños ni siquiera sabemos que estamos mintiendo, pero lo hacemos. Eso de que los niños no mienten, es mentira; o quienes de ustedes no respondieron con una inocente mentirilla a las preguntas: –Te lavaste las manos? Hiciste las tareas? Ya te bañaste? Tu rompiste eso?
Pero mentimos por un simple hecho, no nos gusta la verdad, le tenemos pavor, es más, la odiamos. Y la culpa de eso la tienen nuestros padres, cómo quieren que uno diga la verdad, si cada que la decíamos nos iba más mal que un putas. Yo cuando niño sólo tenía una teoría en la cabeza: VERDAD = CORREAZO. Así que opte por no decirla más, si no fuera por nuestros padres y su curiosa forma de reaccionar ante la verdad, sería un mundo sin mentiras.
Se han preguntado que pasaría si todos dijéramos la verdad siempre? Se imaginan ese mierdero? –Amor, me veo gorda con este jean? Claro! Si es dos tallas menos que la que usas, pareces un tamal mal envuelto, quítate eso! Uno quisiera responder así, pero no tenemos las agallas para decirlo, una respuesta así se reflejaría en un corte de servicios mínimo de dos semanas. Me acuerdo que una ves, en plena adolescencia, en esa etapa en donde uno es muy “activo”, mi papá encontró unas revistas debajo de mi cama, y apenas me vio me preguntó: Y esto qué significa? Yo tenia ganas de decirle: Y yo que se qué significa, si eso está en inglés, además yo no las tengo para leerlas, sólo para desahogarme! Pero no, uno no era capaz, uno siempre le echaba la culpa a un amigo. Esa era la mentira perfecta, yo siempre tenia un amigo que era dueño de todo lo “indebido” que me encontraban. Pobre Jorge, no me imagino el concepto que tenía mi papá de él.
Ha sido tanto el lío con las mentiras, que hasta Dios quiso hacernos sentir mal y la colocó de octavo entre los diez mandamientos: "No levantarás falsos testimonios ni mentirás" Ojo! de octavo! O sea, hay siete cosas más pecaminosas antes que mentir. Así que tranquilos, no se sientan tan mal cuando mienten, y si quieren hacer de este un mundo mejor, digan la verdad siempre… siempre y cuando les convenga.
La verdad y nada más que la verdad
Dios tiene servicio de Internet
Me acuerdo que hace varios años atrás se acercaban a la puerta de mi casa unas señoras en grupos de a tres, vestidas en una forma que daba calor el simple hecho de verlas; blusas de cuello alto y mangas largas, de un material satinado muy brillante; de falda hasta los tobillos, zapato cerrado y el pelo tan recogido hacia atrás que estiraba sus arrugadas pieles en una especie de cirugía plástica casera y que al mismo tiempo ayudaba a que una sonrisa hipócrita nunca se les borrara de sus caras.
Recuerdo también que mi tía, apenas veía que se acercaban a la casa, asomaba la cabeza por la puerta y les decía: ya se les ha dicho que no, no más por favor, no molesten! Pero al día siguiente volvían las señoras a tocar el timbre, y de nuevo mi tía a echarlas. Eso era todas las tardes, y esas señoras como las cucarachas. Hasta que se resolvió la situación cuando mi tía pegó en la puerta de la casa un letrerito con la imagen de un bebé de brazos, en el que se leía: No insista más, aquí somos Católicos.
Esa fue la única forma de evitar ese tipo de encuentros, y sirvió por mucho tiempo. Pero se acabó la dicha. Yo no se que pasó, si las viejitas se modernizaron y aprendieron a manejar Power Point, o en el cielo ya tienen Internet, pero la vaina ahora está peor, ya uno no puede leer el e-mail tranquilo sin ser bombardeado por correos que vienen directamente del cielo. Con mensajes llenos de foticos tipo postal, de paisajes de lugares celestiales que seguro sólo existen en la mente del que los pinto; maldiciones y mala suerte para el que no cumpla con lo que dice el mensaje, y además milagros. Si! Los correos electrónicos ahora son milagrosos, porque si los lees y después cierras los ojos y pides un deseo se te cumple!, claro siempre y cuando se lo envíes a 100 pendejos más y cuentes hasta 10. Y si no lo haces, agárrate, porque las plagas de Egipto van a quedar pequeñas al lado de todo lo malo que te va a pasar. Porque todos saben la historia de Juanito que no hizo caso y no mando el correo, y al día siguiente amaneció calvo, su mujer se fue con el hermano, lo echaron del trabajo y lo único fiel que tenia, su perro, lo atropelló el hermano cuando huía con su mujer.
Por favor, dejen la huevonada, no reenvíen mas de esos mail, que no hacen si no llenar el espacio que le regala a uno el Señor Bill Gates y hacerlo perder el tiempo. Si usted cree en eso, guárdelo para usted solo, y no se preocupe que no se le va a morir el pajarito si no lo reenvía.
Y las señoras de falda larga? Bueno, creo que se aburrieron de tanto que las echaron de todas las casas que se pusieron de acuerdo y ahora se les encuentra en cualquier garaje de una casa de barrio, sentadas en sillas plásticas blancas, cantando y aplaudiendo, haciendo una bulla del carajo y un escándalo que nadie del barrio se lo aguanta. Y pensar que mi propia casa, la misma en la que mi tía no dejaba que entraran, sirvió por mucho tiempo como sitio de congregación de uno de esos grupos. Nojoda, y después dicen que la vida no es una ironía.
Los Trancones
“Dos cosas buenas nunca ocurren al mismo tiempo”
-Murphy
Estoy casi seguro que al señor Edward A. Murphy se le ocurrió esta ley en uno de los lugares que más frecuentamos a diario, y que cada vez que estamos ahí, maldecimos hasta más no poder, y del cual es casi imposible salir: el trancón.
Si uno esta relajado, manejando tranquilo, con todo el tiempo del mundo, tengan la seguridad que nunca los va a coger un trancón, no, uno se mete en un trancón siempre que va atrasado, estresado y sin tiempo, y entre más atrasado y más estresado este uno, más grande es el trancón y más difícil de salir de él.
Y aquí es cuando aparece Mr. Murphy y sus famosas leyes. ¿Por qué el carril donde está uno es el que nunca se mueve?, y no intente cambiarse, es inútil, porque inmediatamente va a comenzar a moverse donde estaba antes, y uno, quieto donde esta ahora. Así que mejor relájese y distraiga su mente en otra cosa, el trancón le ofrece muchas opciones para esto.
La gente cree que cuando van dentro del carro, como que nadie las ve, como que están encerrados en una caja hermética que los aísla del exterior, porque hacen unas cosas!. Esta por ejemplo el cantante frustrado, el que se sabe todas las canciones y las va cantando a todo pulmón, con mimica y toda la vaina, ojiaguado y de todo; porque vuelvo y repito, cree que nadie lo está viendo. Otra que no falta es la mujer que termina de maquillarse en el carro, según ellas esa es la función principal del retrovisor, van con una mano en el volante y con la otra echándose pintalabios. O que tal el que aprovecha para examinarse a si mismo? El que va feliz de la vida con el dedo en la nariz peleando contra un ser verde y diminuto, pero que no se deja coger.
A la final, entre circos callejeros, viendo tanta gente haciendo cosas raras y putiando al de al frente porque no se mueve, se le hizo tarde a uno, y hay que comenzar a inventar una buena excusa, porque recuerde, la excusa más pendeja por llegar tarde a un lugar es decir que había mucho tráfico, así haya sido verdad, así que invéntese algo mejor.
Me Cogió el Día
Se acuerdan que existen los dos mayores temores de los papás que son el sereno y el chiflón? Bueno se les olvido uno, al que todo el mundo le tiene miedo, por lo menos mi papá si sufría con eso. Cuando lo “cogía el día”. Que es eso de me cogió el día? Uno esta dormido y viene se mete el día en tu cama y te amarra y no te das cuenta y cuando te suelta y te levantas y ya es súper tarde y cual es la excusa? Nada... Me cogió el día!
Lo malo es que el día lo coge a uno siempre cuando esta descuidado. Cuando uno no esta muy consiente de las cosas: enguayabado, trasnochado, enrumbado, o trajinado. Ahí siempre aparece el día y lo coge. Son las 6 a.m. uno se acostó a las 3 a.m., y cuando uno esta ahí acostado sin darse cuenta viene te abre la puerta el día, te coge y te envuelve entre tus sabanas te da calorcito y te pone cómodo y se va. Y te deja ahí durmiendo mas bueno que un putas. Cuando vas a ver son las 7:50, en 10 minutos tienes que levantarte, bañarte, alistarte, y llegar a la oficina. Legas alas 8:30, y tu jefe enseguida: Aja que paso? Trasnochado? Y tu, como si nada hubiera pasado.. No jefe lo que paso fue que “me cogió el día”.
Yo una ves que llegue a mi casa medio tomado, me imagine que si me acostaba me iba a coger el día, así que se la hice y me encerré en el baño, el día como que a uno solo lo coge en la cama, como que no le gusta el frío del baño, porque por allá no se apareció, porque por mas que intente no hay forma de dormir cómodo en el baño, ni sentado en el inodoro, ni tirado en ese HP piso helado. Me imagino la cara del día cuando entro a mi cuarto y no me encontró. y yo mamando frío en el baño, pero no me cogió el día, y llegue temprano a la oficina.
Twitter
Facebook