¿Quién no ha echado un madrazo con todas sus ganas un Lunes a las 7:00 a.m. después de haber sido levantado de forma abrupta y sin compasión por el chirrido de la alarma, ese que se mete en el mejor de los sueños y lo convierte en pesadilla? Luego te levantas como si no hubieras dormido nada, más cansado de como te acostaste, ese día sientes el piso más frío que el resto de la semana, estornudando llegas al baño a descubrir que no hay agua caliente porque como ayer era domingo se te olvido prender el calentador, echas otro madrazo, te persignas y abres la llave, sales del baño morado de la casi hipotermia, al entrar al cuarto golpeas tu dedo meñique del pie con la pata de la cama y dejas expulsar tu tercer y más fuerte madrazo. Te coge el día, te topas con el trancón más grande del mundo y llegas tarde a trabajar. Todo porque es Lunes.
Pobre Lunes, nadie lo quiere, nadie lo soporta. Yo lo odio, y no como uno odia el reggeaton o el noticiero del senado, no, es odio puro. Y el Lunes responde a mi odio siendo cada ves más largo y extenso. Cualquier otro día de la semana comienza a las 12:00 a.m, pero el Lunes no. Mi Lunes comienza el domingo a eso de las 8:00 p.m, cuando mi mente empieza a llenarse de todo lo que hay que hacer el día siguiente. Mañana qué me pongo? Qué dejé pendiente? No terminé el informe. Y lo peor es que no me preocupo sólo por mi, hasta mi jefe me jode el domingo, porque empiezo a pensar como le habrá ido en su fin de semana, ya que esto se vera reflejado en el Lunes de uno. El Lunes significa volver a esa monotonía del trabajo, de revisar correos basura, de almorzar en menos de una hora, de no tener tiempo para uno, sino para su jefe.
Pero el Lunes no tiene culpa de esto, injustamente lo culpamos de ser el peor día de la semana, porque lo consideramos el primer día, cuando en realidad es el segundo. El domingo, el “día del descanso” es en realidad el primer día. El mundo capitalista, corporativo y laboral han convertido al el Lunes en lo que es. Lunes significa día de la luna, de la noche. Y que hace uno en la noche? Dormir. Descansar. Y cuando ha hecho eso uno un Lunes?
Según la Biblia, Dios, creo toda esta vaina que nos rodea en 6 días, y el domingo descansó. ¿Qué hizo el Lunes? Siguió descansando? Se fue de vacaciones cansado de tanto trabajo? Quien sabe, lo que si es verdad es que si a Dios le tocara crear “todo” en estos días, estoy seguro que el domingo no hubiera descansado como descansó, ya que estuviera preocupado que llegara el Lunes y le tocara ver las correcciones del cliente de las cosas que no le gustaron de la “creación”. Y el Lunes se le haría eterno corrigiendo todo eso, y tratando de explicarle al cliente por qué creó animales como la cucaracha, y por qué existen cosas como la envidia y la pobreza.
Murphy, el de las leyes, dijo en una ocasión: “Todo lo que pueda salir mal, saldrá mal. Y además lo hará en el peor momento posible.” Yo creo que esta frase quedaría mejor y mas real así: “Todo lo que pueda salir mal, saldrá mal. Y además lo hará un lunes.”
Pero por ahí hay unos días en que nos gusta el Lunes, cuando de vez en cuando le colocan un apellido muy alegre, muy “festivo” y menos mal que en Colombia tenemos bastante de esos. Pero para entonces, Martes como te odiamos.
La Desgracia del Lunes
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