Vení, pero vos no sos de acá

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Nos duele admitirlo, lo negamos hasta la muerte, y muchas veces no somos concientes de ello, pero la verdad es que todos somos racistas. Todos, sin importar de dónde eres, qué idioma hables, color de piel, ni sexo, ni religión, todos somos una partida de racistas.

Quisiera conocer a los padres del idioma y preguntarles por qué decidieron que la palabra negro tenga un significado tan macabro, use como se use: “Hoy tuve un día negro”, “tiene un alma negra”, “que suerte más negra” y mi favorito: “tiene un negro porvenir” que me imagino yo, se refiere a una negra embarazada. Y aquí podemos seguir todo el día: Si compras algo que es ilícito, lo compraste en el “mercado negro”. Cuando el dólar tiene dudosa procedencia es “dólar negro” y lo peor es que hablan de “blanquearlo” para referirse a que lo legalizan. Mejor dicho todo lo negro, es malo. Cómo quieren que alguien no sea racista ni discrimine, teniendo esa connotación de la palabra negro?

Dejemos el bloqueo mental de pensar que racista es sólo el que no gusta de negros, porque a pesar de que ellos llevan la peor parte en este mundo de “blancos”, el racismo va mucho mas allá de un grupo de manes tapados con sabanas blancas montando caballos, tomando alcohol hasta desmadrarse y quemando casas de familias “de color”. En alguna época todos hemos sido racistas o víctimas del racismo, yo por lo menos lo he sido muchas veces. Siendo un Barranquillero que vive en Medellín siempre he sido y seré el costeño o el “coste” del grupo, universidad u oficina de donde haga parte. Y si duermo mucho es porque soy costeño, y si me gusta el vallenato es porque soy costeño, si llego tarde es porque soy costeño! Cualquier vaina que yo haga es por que soy costeño! Lo peor es que si no me gusta parrandear, si soy puntual, si hago bien mi trabajo y si no hablo como Cubano, terminan diciendo: -“Ve home, pero vos no parecés costeño”. - Cachacos Malp…!!

Cuando estudié en Estados Unidos también sentí lo que es eso. Y eso que viví en Miami, que es más de nosotros los latinos que de los propios “gringos”, pero es que no hay personas que estereotipen más que los Americanos. Empecemos por eso de “Americanos”, no se supone que todos los que vivimos en el continente de América somos Americanos? Cuándo se apoderaron de ese título? Y son tan cerrados que para ellos un suramericano es alguien que vive en Louisiana o Mississippi. Lo latino no existe, para ellos todos somos Mexicanos, especialmente si vives en Los Angeles, y si vives en New York automáticamente eres Puertorriqueño, y si estás en Miami eres Cubano.

Y nosotros Colombianos no nos quedamos atrás, ya les conté mi experiencia de costeño exiliado, pero seas de donde seas tienes una razón para que te estereotipen. Los guajiros son traquetos, los bogotanos son unos malaclase, las paisas son brutas, los costeños son flojos, las pereiranas son perras y los pobres pastusos tienen la más conocida y la peor de las famas. Que tal? Somos cínicos, no? Osea, somos una partida de suramericanos, tercer mundistas, donde la pobreza sobra y la educación falta, y tenemos el coraje de tirarnos entre nosotros mismos. Que descaro, no?

Y a pesar de tanto modernismo, tanta mente abierta, tanta “libertad”, la vaina sigue igual, siguen jodiendo al negro. Ahora los científicos de la NASA han descubierto unas vainas en el espacio, que dicen que fueron unos planetas con gravedades tan fuertes que se destruyeron a sí mismos, y que han formado un campo gravitacional tan grande que se “traga” todo lo que pase por ahí: Naves, ovnis, estrellas, otros planetas… lo que se le atraviese! Y saben como les dicen? Agujeros Negros!, yo a una vaina capaz de hacer todo eso le hubiera puesto: Agujero Hijueputa!